Dicen que con una vez es más que suficiente. Es cierto. Pero la tendencia natural del ser humano a mandarse cagadas, es la que nos hace tropezar varias veces con la misma piedra. Sí, esa que pateaste tiempo atrás. Esa que yo misma ví volar por sobre mi cabeza. Esa que vi torcerse como perdiendo su solidez, abstrayéndose de este espacio lleno simpatías y antipatías.
Este espacio está saturado de esas ideas. Este espacio esta lleno de remordimientos sin precedentes claros, esta lleno de dolor albergado durante milenios, incluso antes de nacer. Este espacio donde memorizo mi estructura osea, está contaminado con el humo de mi cigarrillo. Ansiedad. Mis pulmones están saturados de mi tendencia a querer respirar y ahogarlo todo. Pero no hay aire. No hay verdadero aire en aparencia. El dolor neutraliza el aire que circula invisible por mi habitación. Pero todo tiene sus signaturas. Ese aire, tiene su signatura. Ese aire tiene la etiqueta que a inconsciencia me tiene viviendo como un engendro surgido del mar.
Siento la antipatía de tu cuerpo con mi cuerpo. La semejanza es solo humana. NO me sirve solo la humanidad física.
Quisiera vomitar. Pero contengo.
Escucho the beatles y retengo las emociones al máximo para un día lucir tan radiante como siempre. Mis ojos han sufrido ya demasiado. Y el desprecio ya lo viví con todo lo que implica ser despreciada. El odio lo viví como me lo imagino. El dolor ya se ha dado una vuelta de 180 grados. Ya no sé que siento. Solo soy, dónde ni siquiera se puede ser, porque realmente nada es...
Llegará el día en que los días ya no sean como otros días. Llegará la noche en que las noches no sean como las otras noches. El momento en que no velaré tu ausencia injusta. El momento en que vivir no sea un esfuerzo conciente, ni morir la clave de la agonía. EL momento que sonreír sin razón, me recuerde la razón de sonreír. El momento en que el cariño se vacíe completo y ya no quede más nada, Así de radical. Quiero vaciarme entera y llenarme de otras cosas. Ojalá dulces cosas.
Ojalá pudieras pronunciarme dulces cosas...
Pero tu ausencia es agría como una espina atravesada en mi columna vertebral...
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