Virtualidad
"El dolor de ser isla"
sábado 6 de agosto de 2011
Separados...
Las noches se vuelven torturosas
Si pudiera bailar un rato frente al espejo
Saber que lo verás
Quizás calmaría la neura
De mi sentimiento llorado.
Te extraño en cada momento de mi existencia.
Cuando te vas llendo, cuando te vas quedando.
Cuando pienso en ti
Cuando te tengo fisicamente posible
Cuando sé que he comenzado a sentir un pequeño vacío alegre.
LLenos de clichés
Frente a un mundo hermoso y lleno de espinas.
Nuestros procesos sinápticos en un mismo camino
A una misma hora y a un mismo lugar.
No me pareces interesante
Me pareces un ser creado con soberbia dulzura.
Hoy dormiré sola.
Apoyaré mi cabeza en la almohada
Y las pastillas me harán deliberar un minuto y dos
Me dormiré plácidamente...
Soñaré contigo
Porque siempre sueño contigo...
Y despertaré pensando que estás a mi lado
Pero no estarás!!!!!!
Y pensaré que la pesadilla se cumplió
Revisaré mi celular
Y ahí estarán guardados los mil mensajes de texto que te envié.
Ahí estará tu nombre tallado en cada parte de mi habitación.
Y sabré que es real.
Que esos bellos ojos volverán a posarse encima mio
Con deseo
Con fascinación
Y yo solo suspiraré
Mientras me entrego a las noches en compañia.
domingo 17 de julio de 2011
No es solo la noche
No es solo la noche con su encanto de ramera inmortal. La noche contribuyó a grandes hechos. Los solitarios se sienten más a gusto durante las horas de desierto urbano. Si, es cierto. La noche posee su cadencia propia. Destinada a lucir como la plata, a recibir la locura. No hay como batallar contra el concepto de lo que algo es. Magia. Llámenlo como quieran. Yo lo llamo magia. Lo llamo, ser silentes cautos de la desesperación vespertina. Lo llamo un tranvía expreso con sobrecarga en el día. Tiene su encanto la tradición. La noche alberga el misterio y el temor y el coraje. La noche es procreadora de sombras. Yo estoy dispuesta a parir un eco.
Tus facciones se ven contaminadas de noche. Tus ojos son noche, tu nariz noche, tu boca noche, tus mejillas noche, tu frente noche, en la noche. Estás poseído por el alma nocturna de la semioscuridad. Y yo soy receptora de un prisma bicolor. Te ves hermoso dormido.
Te ves como ejército en tiempos de paz. Te ves tan lleno de todo. Completo. Un círculo completo que me llena mi caja triangular. No sé que noches has pasado. No quiero saber. Quién sabe cuantos encantos demolidos a martillazos. Cuanta soledad irrigada por las sábanas. La noche tiene su cadencia especial. Nosotros contenemos su ritmo para comenzar un nuevo vals.
Estoy tan contrariada, que me iría a enterrar al cementerio con mi propia pala.
Aunque todo anuncia seguir, yo anuncio un principio. Si la noche fuera noche, no te reconocería en la mañana. Y como dijiste, quizás todo podría quedar como una irrealidad, Si entre el ensueño y lo vívido no hay más que dos dedos de diferencia. EL primero para infringir dolor, el segundo para llorar. Si no fuera real, no estaría aquí. Estaría allá o allá o allá. Si no fuera real, me hubiese quedado toda la noche mirando el techo. Me hubiese levantado al alba sin despedirme.
Pero es de mañana. Y si debí decidir entre hacerlo real o no, es porque aún puedo ser una buena lingüista. No hay nada que esperar. La mañana tiene un encanto matutino arrebatado por el pasar de los días. Un encanto que me hace mirarte a mi lado mientras escribo y muero de ganas por salir contigo a pasear. Que el tiempo marque sus horas. Yo me sentaré a retratarte a la luz del día.
miércoles 30 de marzo de 2011
Fragmentos I
Cada pedazo de realidad, se transporta sobre mi cabeza como queriendo abarcar mi todo. Yo reniego del todo, de ese todo que aparenta serlo todo, eso que tiene pinta de absolutismo. Pero he de recordarme a mí misma, cuando las manos tienden a sentir que lo dominan todo, que una mirada lo puede contener todo, que este mundo es división desde el génesis. He de recordarme que cada fragmento del mundo, es un espacio donde mi dolor de ser isla se acrecienta. Es la eterna búsqueda de los románticos. Y me siento romántica por aquello, lo he sido sin saberlo. Mi mente intenta abarcarlo todo, pero peco de autoengaño. Soy un engendro surgido de las doctrinas engañosas de la sociedad. No hay como unir los trazos de un boceto inconcluso desde el inicio. Yo estoy intentando unir en mi mente cada recuerdo. Cada pedazo de mi vida y de ti incluido en mi vida, de mí, incluida en mi vida. Cada trozo de los colores que alimentaban el quehacer diario. CUando existían días en mi vida. Cuando el tiempo era un gran fragmento donde poder respirar con tranquilidad y no el cautiverio de soliloqios repartidos en cada espacio de mi cavidad oral. Presiento que esto acabó, con todo lo que implica acabar. Presiento al sentir que duele, y comenzó a doler desde el momento en que me dí cuenta que dolía. Que en alguno de esos fragmentos que vuelan por sobre mi cabeza aparentando realidad, estabas tú. Dibujado con carisma ingrato, con presentimiento de dolor dolor dolor. Sobre mi cabeza, en alguno de esos fragmentos que me debilitaban por no comprender el panorama completo. Y ahora menos lo comprendo. La virtualidad puede ser preciosa cuando se la aprecia desde el prisma estético de la creación. Puede ser preciosa para poder establecerte con tus maletas y solo "estar". Pero la virtualidad puede ser el castigo mayor de la existencia, cuando se la vive sola y sabiendose virtual. Es tan difícil aceptar que la división exterior está arraigada en cada vena de mi vitalidad? Es tan difícil aceptar que tú, te aausentaste como temí te ausentaras. Quise ser noble ser, quise convencerme que nada importaba mientras pudiera saber que "estabas", solo estabas, como se puede estar sin ser. Mientras yo era, y en algún punto como dos fragmentos que somos nos podíamos encontrar y reflejarnos de algún modo. Ese era mi modo de olvidar la irrealidad. Ese era mi modo de evitar subir por la montaña mágica y alejarme del mundo. Me trajiste a tierra, y por algún motivo mi parte atesoro sentimientos intensos que solo son reales porque duelen como ni siquiera yo me imagino. Este fragmento se mueve hoy con displiscencia, aparenta a ratos, a otros solo intenta olvidar como sea, sin recurrir a drogas de ningún tipo. No soy victima, no soy victimario y aún siento que quisiera llevar a juicio mi cabeza y ser condenada a guillotina. ESte fragmento esperaba algo... Pero cada trozo de mi realidad-irrealidad se ha transformado en un dolor insoslayable a la vista de mi musical personalidad. La melancolía continua de quien busca y busca y solo recibe ausencia ausencia ausencia. NO quiero más ausencia y no logro encontrar los hilos para unir, estos dos espejos bailando a distinto compás.
martes 29 de marzo de 2011
Efectos colaterales
La pantalla se ve medio borrosa. No concibo las ideas con claridad. COmo casa cosa que me consuela en esta vida, los días parecen más bonitos desde ayer. La noche es el consuelo de los jóvenes. Los pobres son la esencia del que nada teme. Si hubiese un segundo para remendar las ropas rotas, me habría dedicado a ser sepulturera. SI tuviera dedos pal piano, sería una buena carpintera. No me gustan las luces porque parecen observarte juiciosamente. La razón es una concha hermética. Las conchas pueden ser de variadas índoles. La voz no parece transgredir a nadie, mejor callar. Estoy enamorada de todo lo que tiene poca humanidad. EL humano es menos que cero y más divido al cubo al infinito hacia la trascendencia. No queremos humo, los cigarros son polillas en las ampolletas. La risa es incurable. Mejor sanar la herida con povidona. El agua oxigenada es tan legal como la marihuana. Deberíamos prohibir los suicidios. El trauma ajeno es un pecado. Anoche estaba pensando del hemisferio equivocado. Me dio hemiparesia. Y parece que no supiera denominar mis actos. COn incoherencia, las televisiones son relojes de novatos inberbes. Anoche estaba llorando parece. Mi almohada es una esponja que todo lo sabe. Anoche pensé en tí como en un auto estrellándose contra un poste. Te extraño sin saber si es porque te extraño o porque estoy dopada.
lunes 28 de marzo de 2011
La última escena...
Dicen que con una vez es más que suficiente. Es cierto. Pero la tendencia natural del ser humano a mandarse cagadas, es la que nos hace tropezar varias veces con la misma piedra. Sí, esa que pateaste tiempo atrás. Esa que yo misma ví volar por sobre mi cabeza. Esa que vi torcerse como perdiendo su solidez, abstrayéndose de este espacio lleno simpatías y antipatías.
Este espacio está saturado de esas ideas. Este espacio esta lleno de remordimientos sin precedentes claros, esta lleno de dolor albergado durante milenios, incluso antes de nacer. Este espacio donde memorizo mi estructura osea, está contaminado con el humo de mi cigarrillo. Ansiedad. Mis pulmones están saturados de mi tendencia a querer respirar y ahogarlo todo. Pero no hay aire. No hay verdadero aire en aparencia. El dolor neutraliza el aire que circula invisible por mi habitación. Pero todo tiene sus signaturas. Ese aire, tiene su signatura. Ese aire tiene la etiqueta que a inconsciencia me tiene viviendo como un engendro surgido del mar.
Siento la antipatía de tu cuerpo con mi cuerpo. La semejanza es solo humana. NO me sirve solo la humanidad física.
Quisiera vomitar. Pero contengo.
Escucho the beatles y retengo las emociones al máximo para un día lucir tan radiante como siempre. Mis ojos han sufrido ya demasiado. Y el desprecio ya lo viví con todo lo que implica ser despreciada. El odio lo viví como me lo imagino. El dolor ya se ha dado una vuelta de 180 grados. Ya no sé que siento. Solo soy, dónde ni siquiera se puede ser, porque realmente nada es...
Llegará el día en que los días ya no sean como otros días. Llegará la noche en que las noches no sean como las otras noches. El momento en que no velaré tu ausencia injusta. El momento en que vivir no sea un esfuerzo conciente, ni morir la clave de la agonía. EL momento que sonreír sin razón, me recuerde la razón de sonreír. El momento en que el cariño se vacíe completo y ya no quede más nada, Así de radical. Quiero vaciarme entera y llenarme de otras cosas. Ojalá dulces cosas.
Ojalá pudieras pronunciarme dulces cosas...
Pero tu ausencia es agría como una espina atravesada en mi columna vertebral...
Este espacio está saturado de esas ideas. Este espacio esta lleno de remordimientos sin precedentes claros, esta lleno de dolor albergado durante milenios, incluso antes de nacer. Este espacio donde memorizo mi estructura osea, está contaminado con el humo de mi cigarrillo. Ansiedad. Mis pulmones están saturados de mi tendencia a querer respirar y ahogarlo todo. Pero no hay aire. No hay verdadero aire en aparencia. El dolor neutraliza el aire que circula invisible por mi habitación. Pero todo tiene sus signaturas. Ese aire, tiene su signatura. Ese aire tiene la etiqueta que a inconsciencia me tiene viviendo como un engendro surgido del mar.
Siento la antipatía de tu cuerpo con mi cuerpo. La semejanza es solo humana. NO me sirve solo la humanidad física.
Quisiera vomitar. Pero contengo.
Escucho the beatles y retengo las emociones al máximo para un día lucir tan radiante como siempre. Mis ojos han sufrido ya demasiado. Y el desprecio ya lo viví con todo lo que implica ser despreciada. El odio lo viví como me lo imagino. El dolor ya se ha dado una vuelta de 180 grados. Ya no sé que siento. Solo soy, dónde ni siquiera se puede ser, porque realmente nada es...
Llegará el día en que los días ya no sean como otros días. Llegará la noche en que las noches no sean como las otras noches. El momento en que no velaré tu ausencia injusta. El momento en que vivir no sea un esfuerzo conciente, ni morir la clave de la agonía. EL momento que sonreír sin razón, me recuerde la razón de sonreír. El momento en que el cariño se vacíe completo y ya no quede más nada, Así de radical. Quiero vaciarme entera y llenarme de otras cosas. Ojalá dulces cosas.
Ojalá pudieras pronunciarme dulces cosas...
Pero tu ausencia es agría como una espina atravesada en mi columna vertebral...
domingo 27 de marzo de 2011
Plantearse en otro espacio...
Plantearse en otro lado. Es como nacer de nuevo.
Que bueno que tengo un as bajo la manga.
Pero nunca lo encuentro.
Se escondió en los pliegues.
Pero peor es mascar laucha.
Por lo menos algo de juego queda en mis ropas.
Por lo menos puedo jugar a que me planteo en otros lados.
Y puedo plantear que juego.
Que divertimento.
Y el espacio es tan semejante que no hay donde esconderse.
Los cuerpos son ecos.
Con cartas en las orejas.
Y me planteo en el lugar inexistente.
Me planteo en las semejanzas.
Para dejar de ser semejanza.
Comenzar a dejar de ser donde nada es.
Y solo existir
Y olvidar
Que somos semejantes,
En espacios dispares.
Que bueno que tengo un as bajo la manga.
Pero nunca lo encuentro.
Se escondió en los pliegues.
Pero peor es mascar laucha.
Por lo menos algo de juego queda en mis ropas.
Por lo menos puedo jugar a que me planteo en otros lados.
Y puedo plantear que juego.
Que divertimento.
Y el espacio es tan semejante que no hay donde esconderse.
Los cuerpos son ecos.
Con cartas en las orejas.
Y me planteo en el lugar inexistente.
Me planteo en las semejanzas.
Para dejar de ser semejanza.
Comenzar a dejar de ser donde nada es.
Y solo existir
Y olvidar
Que somos semejantes,
En espacios dispares.
sábado 26 de marzo de 2011
Desorden
Las letras del libro se fueron derramando de apoco de las hojas. Se deslizaban una a una de su espacio físico adquierido así, su independencia. Dispersas sobre el suelo sentían la libertad, la libertad de ser linguísticamente libres.Libres del yugo opresor que las canalizaba como un entero, como un sistema de símbolos sonoros. Soy "S", "Soy labio dental", me encuentro sola porque nací sola. Algunas caían sobre otras y se fuisionaban sin querer. SE daban codazos en las aristas de sus aspectos físicos, para alejarse. Pero notaron que a medida que caian iban perdiendo su identidad. Ya nada podía comprenderse. Ahora todo estaba ahí presentado tal cual es, como una realidad irascible. Y se miraron entre sí, mientras yo intentaba tomarlas y reunirlas en una sopa. Tenían tanto frío que el vapor del agua las demonizó, haiendolas parir la desgracia, ahí mismo en mi propio plato.
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